Es probable que innovación sea una de las palabras más escuchadas en los últimos tiempos, pero lo más importante al momento de tener una idea innovadora es sin duda, pasar a la acción, sino es solo creatividad. Podés cultivar la innovación, tanto en vos como en tu modelo de negocio, aquí algunas sugerencias.

En primer lugar, hay que tener voluntad y disciplina para estar abierto a encontrar todas las soluciones posibles para un problema y abandonar la idea de que solo hay una solución. Hay que cambiar la mentalidad y dejar de atarse a una sola formula de éxito, en este punto es fundamental leer y estudiar sobre técnicas que ayuden a esto, además es muy importante que las empresas brinden espacios y posibilidades para que el personal pueda explorar y experimentar.

En segundo lugar, hay que dar el primer paso, aún cuando hay miedo a fracasar y después perseverar, perseverar y perseverar, esto es de “ensayo y error”, hasta llegar a un hábito de pensamiento y acción. En las empresas no basta con implementar un curso o un taller de innovación, esto es un trabajo continuo.

En cuanto al modelo de negocio, existen diferentes métodos teóricos muy interesantes para aplicar, hablaremos de los dos:

Lean Startup: esta metodología es un concepto acuñado por Eric Ries, aunque proviene de Japón, de las teorías de Lean Manufacturing de Toyota. Se basa concretamente en el diseño de procesos para lanzar finalmente nuevos productos o servicios, con previos pasos que tienen como objetivo prevenir un fracaso.

Es la evolución del concepto tradicional de Lean, al caso concreto del lanzamiento de Startups al mercado y aplicada a los procesos productivos, pone su atención en eliminar cualquier tipo de desperdicio. Se basa en tres ejes, definir el modelo de negocio, establecer una fórmula para obtener información de potenciales clientes y comprobar con agilidad la validez de la idea.

Gracias al libro “The Lean Startup”, la metodología Lean Startup se ha convertido en el movimiento que está transformando la manera de concebir, fabricar y lanzar nuevos productos al mercado.

Método FORTH: es una metodología dedicada a duplicar la efectividad en los procesos de innovación enfocados en el cliente, que ayuda a desarrollar y mejorar productos, servicios y modelos de negocio, mediante mejoras en innovación que funcionen de manera efectiva a través de tres de las tendencias más útiles de nuestro tiempo: el design thinking (pensamiento de diseño), la creatividad y la realidad empresarial.

Su nombre proviene de un acrónimo tomado de la primera letra de cada uno de los pasos que hay que seguir para desarrollar esta metodología:

  • Full steam ahead (a toda máquina).
  • Observe&Learn (observar y aprender).
  • Raise Ideas (generación de ideas).
  • Test Ideas (testar las ideas).
  • Homecoming (vuelta a casa).

Con esto, la metodología FORTH pretende ordenar el estado caótico de la innovación y fomenta una cultura para la innovación en una expedición de 20 semanas.

Los resultados de esta expedición de la innovación son 3-5 mini nuevos casos de negocio para ideas innovadoras, que están acordes a la realidad de la organización.

¿Ahora? ¡A poner en marcha esa creatividad!

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